La inteligencia artificial (IA) ya forma parte de nuestra rutina, y no solo en grandes empresas o laboratorios tecnológicos.
Desde planear vacaciones y organizar menús, hasta automatizar tareas en el trabajo, esta herramienta se ha vuelto más accesible que nunca.
Así lo explicó la experta Allie K. Miller en el podcast de Mel Robbins, donde habló sobre cómo la IA está revolucionando la forma en que aprendemos, trabajamos y vivimos.
Miller describió la IA como “un sistema diseñado para imitar las capacidades humanas”, capaz de realizar tareas tan complejas como conducir un auto o tan simples como filtrar correos electrónicos.
Lo mejor, aseguró, es que ya no necesitas ser programador para usarla.
Profesionales del derecho, las finanzas, el marketing y hasta personas con cero experiencia técnica pueden aprovechar su poder para crear proyectos personales o laborales.
Un ejemplo claro: una mujer desarrolló una app con IA para aprender mahjong, y gracias a eso logró integrarse en una nueva comunidad.
Otros la usan para buscar empleo, planear viajes o incluso para administrar mejor su tiempo.
La brecha de género en la adopción de la IA
Aunque la tecnología está al alcance de más personas, no todos la están aprovechando por igual.
Miller advirtió que las mujeres están adoptando la inteligencia artificial un 25% menos que los hombres, debido a la falta de modelos femeninos en la industria y a la desconfianza sobre la privacidad o el impacto ambiental.
Para la experta, esto representa una oportunidad perdida: “La IA puede ser una herramienta de empoderamiento, especialmente para mujeres y personas cuidadoras”.
Su consejo es simple: no esperar el momento perfecto para empezar.
Se trata de probar, cometer errores y aprender. Usarla para resolver microtareas cotidianas como planificar rutas o menús puede ser el primer paso.
Riesgos, precauciones y futuro de la inteligencia artificial
Miller también pidió precaución ante el entusiasmo generalizado: depender demasiado de la IA puede debilitar el pensamiento crítico.
Además, recomendó cuidar la privacidad de los datos y optar por modelos de código abierto que se ejecuten localmente si se busca mayor seguridad.
Aun con los riesgos, la especialista destacó que la IA está creando nuevas profesiones, incluso mientras reemplaza otras.
La clave, dijo, será adaptarse y aprender a convivir con ella: “La inteligencia artificial formará parte del trabajo de todos; reemplazará algunos empleos, pero generará muchos más”.
Una herramienta para reinventarse
Para Miller, la IA no debe verse como una amenaza, sino como un aliado para la creatividad y la autenticidad.
“La clave está en usarla como complemento, no como sustituto de la experiencia humana”, aseguró.
El mensaje es claro: la revolución tecnológica no se trata de competir con las máquinas, sino de aprender a usarlas para potenciar lo mejor que tenemos que es nuestra capacidad de pensar, crear y conectar.
Con información de Infobae.















