Ni la digitalización ha podido borrar las placas y señalamientos mexicanos

Placas y señalamientos mexicanos con código QR en un espacio laboral
Ni la digitalización ha podido borrar las placas y señalamientos mexicanos

Las empresas trasladaron pagos, inventarios, ventas, capacitación y buena parte de su comunicación a una pantalla. Sin embargo, existe información que todavía necesita aparecer exactamente en el lugar donde una persona toma una decisión, sobre todo en momentos de urgencia y por ellos existen las placas y señalamientos mexicanos.

Una aplicación puede mostrar el plano completo de una instalación, pero difícilmente sustituye una indicación visible frente a una salida. Un manual digital puede explicar un procedimiento, aunque el trabajador sigue necesitando reconocer físicamente determinadas áreas, equipos o restricciones mientras se desplaza.

La transformación digital, por tanto, no está eliminando la comunicación física. En muchos casos está obligándola a convivir con nuevas herramientas.

Una economía cada vez más conectada

Los Censos Económicos permiten observar ese cambio. Entre 2018 y 2023, el porcentaje de establecimientos que realizaba ventas por internet pasó de 3.0 a 5.5%, de acuerdo con los resultados del INEGI.

Asimismo, el propio levantamiento de los Censos Económicos 2024 refleja el avance tecnológico de las organizaciones: el Instituto incorporó nuevas preguntas para conocer qué tecnologías digitales utilizan los establecimientos.

La digitalización es especialmente visible entre las compañías de mayor tamaño. Los resultados oportunos mostraron que 93.1% de los establecimientos grandes utilizaba internet y 94.5% empleaba equipo de cómputo.

Sin embargo, una empresa conectada continúa operando dentro de edificios, almacenes, plantas, tiendas y centros de distribución.

Lo físico y lo digital pueden complementarse

Aquí surge un nuevo espacio para las placas y señalamientos mexicanos. La pieza física puede comunicar la información indispensable de manera inmediata y, cuando resulta pertinente, convertirse también en la puerta hacia contenidos digitales más amplios.

Un código QR, por ejemplo, puede dirigir a instrucciones actualizadas, mapas, manuales, fichas técnicas o contenidos disponibles en distintos idiomas. Sin embargo, esa capa digital funciona mejor como complemento cuando la información esencial sigue siendo reconocible sin necesidad de sacar un teléfono.

Esta combinación también permite actualizar determinados contenidos sin rediseñar todo un sistema físico cada vez que cambia información secundaria.

La diferencia fundamental está en el momento de uso. Una pantalla concentra enormes cantidades de información, mientras que una señal física comunica algo específico en un punto determinado.

A medida que las organizaciones incorporan automatización, sistemas conectados y nuevas tecnologías digitales, las placas y señalamientos mexicanos también pueden evolucionar. El futuro no necesariamente consiste en sustituir una placa por una pantalla, sino en decidir qué información necesita permanecer siempre visible y cuál puede enriquecerse digitalmente.

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