Una ciudad inteligente utiliza las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para mejorar la eficiencia operativa, compartir información con el público y proporcionar una mejor calidad de servicio gubernamental y bienestar ciudadano.
¿Para qué funcionan?
El objetivo principal de una ciudad inteligente es optimizar las funciones de la ciudad y promover el crecimiento económico, mejorando al mismo tiempo la calidad de vida de los ciudadanos mediante el uso de tecnologías inteligentes y análisis de datos. El valor reside en cómo se utiliza esta tecnología, más que simplemente en la cantidad de tecnología disponible.
La inteligencia de una ciudad se determina mediante un conjunto de características, entre las que se incluyen:
- Una infraestructura basada en la tecnología
- Iniciativas medioambientales
- Transporte público eficaz y altamente funcional
- Planes urbanos seguros y progresistas
- Personas capaces de vivir y trabajar dentro de la ciudad, utilizando sus recursos
- El éxito de una ciudad inteligente depende de la relación entre los sectores público y privado, ya que gran parte del trabajo para crear y mantener un entorno basado en datos queda fuera del ámbito de competencias del gobierno local
Además de la tecnología utilizada por una ciudad inteligente, también existe la necesidad de que los analistas de datos evalúen la información proporcionada por los sistemas de la ciudad inteligente para poder abordar cualquier problema y encontrar mejoras.
Definición de ciudad inteligente
Existen varias definiciones de lo que hace que una ciudad sea “inteligente”. Por ejemplo, IBM define una ciudad inteligente como “una ciudad que hace un uso óptimo de toda la información interconectada disponible en la actualidad para comprender y controlar mejor sus operaciones y optimizar el uso de recursos limitados”.
Sin embargo, en resumen, una ciudad inteligente utiliza un marco de tecnologías de la información y la comunicación para crear, implementar y promover prácticas de desarrollo que aborden los desafíos urbanos y creen una infraestructura integrada, tecnológicamente habilitada y sostenible.
¿Por qué son tan vanguardistas?
Así como el sistema nervioso del cuerpo regula la forma en que los seres humanos responden al mundo que los rodea, las tecnologías en evolución están permitiendo a las ciudades responder a los cambios en sus entornos urbanos locales.
Las tecnologías para recopilar datos, incluidos los datos en tiempo real, son fundamentales para las iniciativas de ciudades inteligentes y los beneficios que prometen. La información basada en datos ayuda a los gobiernos locales a mejorar la planificación urbana y la implementación de servicios urbanos, que abarcan desde la gestión de residuos hasta el transporte público, lo que conduce a una mejor calidad de vida para los residentes.
Unos servicios urbanos más eficientes también pueden ayudar a reducir las emisiones de carbono, lo que contribuye a los esfuerzos globales para abordar el cambio climático y, al mismo tiempo, mejora la calidad del aire local. Además, las soluciones de ciudades inteligentes pueden ser un motor para el crecimiento económico, ya que una mejor infraestructura y la innovación tecnológica pueden fomentar la creación de empleo y oportunidades comerciales.
Características de las ciudades inteligentes
La combinación de automatización, aprendizaje automático e IoT permite la adopción de tecnologías de ciudades inteligentes para una variedad de aplicaciones. Por ejemplo, el estacionamiento inteligente puede ayudar a los conductores a encontrar un lugar para estacionar y también permitir el pago digital.
Otro ejemplo sería la gestión inteligente del tráfico para monitorear los flujos de tráfico y optimizar los semáforos para reducir la congestión, mientras que los servicios de viajes compartidos también pueden ser administrados por una infraestructura de ciudad inteligente.
Las características de las ciudades inteligentes también pueden incluir la conservación de energía y la eficiencia ambiental, como las farolas que se atenúan cuando las calles están vacías. Estas tecnologías de red inteligente pueden mejorar todo, desde las operaciones hasta el mantenimiento y la planificación del suministro de energía.
Las iniciativas de ciudades inteligentes también se pueden utilizar para combatir el cambio climático y la contaminación del aire, así como la gestión de residuos y el saneamiento a través de la recolección de basura, los contenedores y los sistemas de gestión de flotas habilitados para Internet.
Además de los servicios, las ciudades inteligentes permiten la provisión de medidas de seguridad como el monitoreo de áreas de alta criminalidad o el uso de sensores para permitir una alerta temprana de incidentes como inundaciones, deslizamientos de tierra, huracanes o sequías.
Es por eso que es tan importante apoyar políticas que ayuden a que los recursos gubernamentales aceleren la implementación de estas tecnologías en nuestras ciudades. La intención de las smart cities es, sobre todas las cosas, implementar la tecnología para mejorar la calidad de vida y optimizar los recursos que se tienen.
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