Jeff Bezos rompió el silencio sobre Prometheus y aclaró que la empresa no desarrolla robots, como se había especulado durante meses. El empresario explicó que el objetivo del proyecto es crear herramientas de inteligencia artificial capaces de transformar la manera en que las empresas diseñan objetos físicos, una iniciativa que considera tan relevante que decidió asumir el cargo de codirector ejecutivo.
Durante una entrevista con CNBC, Bezos describió la tecnología como una evolución de los sistemas de diseño asistido por computadora. Aunque evitó revelar detalles técnicos, aseguró que la plataforma funcionará como una nueva generación de herramientas para ingeniería, con aplicaciones en distintas industrias y un enfoque independiente de Amazon y Blue Origin.
Prometheus busca revolucionar el diseño industrial con IA
Bezos señaló que el proyecto desarrolla un «ingeniero general de inteligencia artificial», capaz de asistir en el diseño de productos físicos mediante procesos mucho más avanzados que los actuales programas CAD. Además, destacó que estas herramientas podrán beneficiar a compañías como Blue Origin, aunque insistió en que Prometheus merece crecer como una empresa independiente debido al potencial de su tecnología.
La compañía ha permanecido prácticamente en secreto desde que surgieron los primeros reportes sobre su creación a finales de 2025. Sin embargo, las recientes declaraciones ofrecen la explicación más completa hasta ahora sobre la visión que impulsa el proyecto.
La empresa atrae inversión y talento de la industria
Prometheus inició operaciones con un financiamiento de 6,200 millones de dólares encabezado por Jeff Bezos y Vik Bajaj, exejecutivo de Google X. Posteriormente, Bloomberg informó que la empresa cerró una ronda adicional de 10,000 millones de dólares con una valoración cercana a los 38,000 millones, respaldada por inversionistas como JPMorgan y BlackRock.
Asimismo, la startup ya reúne alrededor de 120 especialistas procedentes de OpenAI, DeepMind, Meta y xAI, con equipos establecidos en San Francisco, Londres y Zúrich. Este crecimiento refleja el interés del mercado por soluciones de inteligencia artificial capaces de acelerar el desarrollo de productos físicos y redefinir los procesos de ingeniería durante los próximos años.


















